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martes, 26 de mayo de 2026

TRONCO PROPIOCEPTIVO Y SUELO PÉLVICO

 

El tronco propioceptivo (también conocido como el tronco del Método 5P o método de reeducación propioceptiva perineal) es una herramienta de madera diseñada para activar de forma refleja la musculatura profunda del abdomen, el suelo pélvico y los estabilizadores de la postura mediante el equilibrio dinámico



¿Qué es el método 5P?

Se trata de un método propioceptivo desarrollado por la matrona y sexóloga Chantal Fabre-Clergue, también conocido como el método propioceptivo pelviperineal o método de las 5Ps.

Con esta metodología, a través de un tronco de madera de unas dimensiones determinadas, se trabajan desequilibrios musculares, se reeduca la postura y se mejora tono muscular de la zona perineal. 

Este método se caracteriza por trabajar con los pies descalzos, lo que permite tener una mayor conciencia postural y facilita la activación de las fibras tónicas. Gracias a los ejercicios con el tronco, podemos fortalecer la musculatura abdominal, el diafragma y perineo, mejorando nuestro eje central y la postura en general.

¿Para quién está indicado el tronco propioceptivo?

 

Aunque estos ejercicios son especialmente populares entre mujeres embarazadas y durante el postparto, son adecuados para cualquier persona que quiera mejorar su postura, tanto adultos como niños. 

El tronco propioceptivo  sirve tanto como herramienta preventiva como de tratamiento de diversos problemas relacionados con el suelo pélvico. Está especialmente indicado para las personas que puedan presentar las siguientes dolencias:

        Dolor de espalda

        Hernia discal

        Incontinencia urinaria

        Bajo control de esfínteres

        Alteraciones del tono abdominal y/o perineal

        Dificultad para contraer o percibir los músculos vaginales

        Prolapso vaginal o anal

        Varices genitales

        Hemorroides

        Vaginismo

        Adherencias por cicatrices en la zona perineal o abdominal.

        Diástasis abdominal

        Estreñimiento

        Prostatectomía

        Síndrome miofascial pélvico

        Dolor o alteración de sensaciones en las relaciones sexuales

        Dolores menstruales (dismenorrea)

 

También resulta muy beneficioso como complemento de entrenamientos de alta intensidad como running, crossfit, deportes de raqueta, etc., en el postparto como herramienta de reeducación postural y en el tratamiento de la fascitis plantar.  

¿En qué situaciones está contraindicado?

No debes usar tu tronco propioceptivo si te encuentras en alguna de estas situaciones:

           Contraindicación médica para la realización de ejercicio físico.

           Lesiones activas o crónicas en tobillo y/o rodilla.

           Enfermedades neurológicas o problema real del equilibrio.

           Si has dado a luz hace menos de 6-8 semanas.

           Si tienes cicatrices abdominales y/o perineales recientes.

¿Cuánto tiempo se puede utilizar?

Si se trata de algún tipo de rehabilitación, debes realizar un análisis completo con tu fisioterapeuta antes de empezar con este método.

Si tu objetivo es mejorar tu forma física y la postura en general, cuanto más tiempo lo utilices mayores serán sus beneficios. Puedes empezar con 5 minutos diarios e ir aumentando hasta 20 o incluso más cuando mejore tu condición física.  

¿Qué beneficios tiene el tronco propioceptivo?

Entre los principales beneficios se encuentran:

           Activación de la musculatura de la faja abdominal, lumbar y perineal profunda.

           Tonificación y fortalecimiento del abdomen y suelo pélvico.

           Reprogramación postural.

           Mejora de la percepción corporal. 

           Mejora del equilibrio.

           Desbloquea el diafragma.

           Reequilibra tensiones musculares.

           Mejora las sensaciones en las relaciones sexuales.

 

Rutina de trabajo sobre el tronco

1. Súbete al tronco con las rodillas semiflexionadas

Es recomendable tener algún punto de apoyo cercano, como una mesa o una pared para evitar perder el equilibrio. Es posible que al principio te duela un poco la planta de los pies, si esto te ocurre puedes bajar del tronco, estirarlos un poco y volver a subir. 

 

2. Adquiere una postura correcta

Debes situar el centro del arco de los pies en el troco, flexiona ligeramente las rodillas y pon una posición de la pelvis neutra. Los brazos deben estar relajados, al igual que los hombros. Imagina que alguien te estirase de la coronilla hacia arriba, como si quisieras crecer. 

Una vez en la postura correcta, respira profundamente por la nariz expandiendo la caja torácica y espira por la boca mientras contraes las costillas. A esto se le llama respiración costal. Realiza entre 5 y 10 respiraciones como esta.


 

3. Elevaciones de brazos al frente.

A continuación, eleva los brazos hasta adquirir un ángulo de noventa grados y que queden paralelos al suelo. Coge aire al subir, aguanta unos instantes y bajas los brazos al tiempo que expulsas el aire. 


 

4. Brazos abiertos al frente

Ahora vuelve a subir los brazos y cuando están al frente, ábrelos hacia afuera separándolos. Inspira con respiración costal al tiempo que abres, expulsa el aire cuando los llevas al frente de nuevo. Realiza entre 5 y 10 repeticiones como esta.


 

5. Brazos hacia arriba

Eleva los brazos mientras inspiras y bájalos durante la espiración. En la posición alta, tus dedos deben apuntar al techo. Mantén el abdomen fuerte y el ombligo hacia adentro mientras lo haces. Realiza entre 5 y 10 repeticiones.


 

 

6. Añade resistencia e intensidad

Puedes añadir dificultad a estos tres ejercicios utilizando unas pequeñas mancuernas de 1 Kg, gomas elásticas de distinta resistencia o incluso un Winner Flow para regular la resistencia respiratoria. Con estas técnicas aumentaremos el control del suelo pélvico.

6.1. Separación de brazos abajo

Con los brazos estirados a los lados de los hombros, inspira y contrae el suelo pélvico al mismo tiempo que abres los brazos con la resistencia de la goma. Aguanta un instante y relaja los brazos mientras expulsas el aire por la boca. 

 

6.2. Apertura con brazos en ángulo.

 Ahora hacemos el mismo ejercicio, pero con los brazos al frente. Inspira al mismo tiempo que subes los brazos y contraes el suelo pélvico. Una vez arriba, afloja la resistencia de la goma a la vez que expulsas el aire y relajas el suelo pélvico. 




6.3. Con los brazos arriba 

Se trata del mismo ejercicio, pero con los brazos apuntando al techo. 

 

 

 

 

6.4. Combina las tres posiciones.

El último ejercicio consiste una combinación de los tres anteriores. Inspira profundamente, estira la goma y expulsa lentamente el aire pasando por las tres posiciones:  brazos abajo, al frente (90º), arriba, al frente y abajo.

 


6.5. Sentadillas

Cuando adquieras un nivel un poco más avanzado, puedes realizar sentadillas sobre el tronco. Con los pies paralelos a la anchura de las caderas inspira y después baja flexionando las rodillas mientras expulsas el aire. Debes mantener las lumbares rectas y sacar el glúteo hacia afuera durante todo el ejercicio.  Los brazos pueden ir cruzados al pecho o estirados al frente.

 

 

 

 


 

Para finalizar la rutina, no olvides estirar bien, incluyendo los pies.

domingo, 19 de abril de 2026

LACTANCIA Y ANTICONCEPCION

 



Lactancia como método anticonceptivo natural

 

La lactancia es un método anticonceptivo natural. Una mujer que da el pecho a su bebé deja de ovular como mecanismo fisiológico para evitar un nuevo embarazo mientras el bebé aún es lactante y la madre está todavía recuperándose del embarazo anterior.

Los elevados niveles de prolactina durante los primeros meses de lactancia producen esta regulación hormonal que impide la ovulación.

La prolactina es la hormona que, estimulada por la succión que ejerce el bebé en el pezón al mamar, interviene en el mantenimiento de la lactancia, continuando la secreción de leche materna.

Este método anticonceptivo natural se conoce como MELA (método anticonceptivo de la lactancia y la amenorrea). No obstante, para que el MELA sea fiable como método anticonceptivo, la lactancia debe cumplir estos requisitos:

·         Exclusivamente materna, sin que el bebé tome leche de fórmula ni otros alimentos.

·         A demanda, con tomas frecuentes durante el día y la noche. La recomendación más extendida es que no pasen más de 4 horas por el día y de 6 horas por la noche entre tomas.

·         Sin utilizar sacaleches. Se debe amamantar al bebé, que debe succionar el pecho, ya que esto estimula la secreción de prolactina.

 

Requisitos de la lactancia como método anticonceptivo natural

 

Por ello, la lactancia materna solo debe ser utilizada como anticonceptivo durante un máximo de 6 meses tras el nacimiento del bebé. A los 6 meses, cuando se inicia la alimentación complementaria, el bebé comienza a tomar otros alimentos y la lactancia materna deja de ser exclusiva. Por tanto, se pierde efectividad en la anticoncepción (por la disminución de prolactina) y es posible que se produzca la primera ovulación tras el parto.

De igual modo, si llega la menstruación antes de estos seis meses, ya no será efectivo utilizar la lactancia como anticonceptivo.

Por ello, la lactancia es un método anticonceptivo natural, pero se puede utilizar únicamente de manera temporal. No obstante, el desconocimiento de cuándo va a volver a ovular la mujer con certeza hace que sea poco fiable y, por ello, se recomienda utilizar un método anticonceptivo adicional a la lactancia.

 

 

Métodos anticonceptivos durante la lactancia

 

La incertidumbre de cuándo se reanudará la ovulación después de haber dado a luz hace que sea recomendable, pese a estar amamantando al bebé, utilizar un método anticonceptivo adicional al MELA para evitar un embarazo no deseado. No obstante, debido a la etapa tan especial por la que está pasando la madre y el bebé, es necesario utilizar un anticonceptivo que no afecte a la lactancia y que sea seguro para ambos.

Por ello, a continuación, vamos a mencionar diferentes tipos de métodos anticonceptivos y su uso en relación con la lactancia, ya que es de interés conocer aquellos compatibles con amamantar al bebé.

 

¿Cómo elegir un método anticonceptivo durante la lactancia?

 

En cualquier caso, la mujer debe hablar con su ginecólogo o matrona sobre su situación particular, para que puedan aconsejarle en la elección del método anticonceptivo que mejor se adapta a su caso.

 

Preservativo


 

El preservativo es un método anticonceptivo muy utilizado en el periodo de lactancia. Se trata de un anticonceptivo de barrera muy eficaz que no tiene efectos adversos en la madre, en el bebé ni en la lactancia.

Sin embargo, otros anticonceptivos de barrera, como el diafragma o el capuchón cervical, deben ser evitados, al menos, durante las primeras 6 semanas tras dar a luz.

 

¿Qué anticonceptivos de barrera utilizar durante la lactancia?

 

El motivo es dejar pasar un tiempo hasta que el tracto reproductor de la mujer se haya recuperado tras el embarazo y parto. Además, es posible que sea necesario ajustar el tamaño.

 

Anticonceptivos hormonales

 


De modo general, la recomendación durante la lactancia es evitar los anticonceptivos hormonales combinados (que llevan estrógenos y progesterona en su composición), ya que el componente estrogénico puede afectar a la calidad y cantidad de la leche. Por ello, durante la lactancia la mujer puede optar por los anticonceptivos hormonales que solo contienen progesterona, en el caso de elegir un anticonceptivo hormonal.

Entre estos métodos anticonceptivos hormonales que solo contienen progesterona se encuentra:

 

·         Píldora de solo progesterona (o minipíldora).

·    Implante subdérmico, el cual consiste en una pequeña varilla que se implanta bajo la piel del brazo y va liberando la hormona paulatinamente, protegiendo del embarazo durante 3 años (aunque puede retirarse antes si la mujer lo desea).

·       Inyección anticonceptiva con solo progesterona, que debe aplicarse de forma trimestral.

 

 


 

Pese a que estos métodos anticonceptivos son compatibles con la lactancia, el momento en el que pueden iniciarse puede variar. Por ello, lo más recomendable es consultar con el especialista acerca del método más adecuado y del mejor momento para iniciarlo.

Es importante tener en cuenta que durante las primeras 6 semanas después del parto los métodos no hormonales (como el preservativo) serían los de primera elección.

 

Dispositivo intrauterino (DIU)

 


En cuanto a los dispositivos intrauterinos, la mujer puede utilizar el DIU de cobre (no hormonal) y el DIU de levonorgestrel (hormonal) durante la lactancia.

Este tipo de dispositivos suelen colocarse a las 6 semanas del parto, pese a que sería posible colocarlos poco después del parto.

 

Métodos anticonceptivos permanentes

 


Únicamente en el caso de tener muy claro que no se desea tener más hijos, también se puede optar por la anticoncepción irreversible. En el caso de la mujer, el procedimiento es conocido como ligadura de trompas y, en el hombre, como vasectomía.

Ambos procedimientos requieren una intervención quirúrgica para bloquear los conductos que intervienen en el trasporte de los gametos (óvulos o espermatozoides), evitando así su encuentro y, por tanto, el embarazo.

 

En el caso de la ligadura de trompas, se puede realizar en el mismo momento del parto por cesárea, con consentimiento previo.